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LA MUJER ES LA QUE GOBIERNA SOBRE LA TIERRA


LA MUJER ES LA QUE GOBIERNA SOBRE LA TIERRA

Eliad Jhosué

¿Acaso el mundo no es agradable con las mujeres?
El mundo es un gran jardín, las mujeres son sus flores, el hombre, sus jardineros. ¡A amar y cuidar a las mujeres se ha dicho! 


¡Oh! mujer que te la llevas todas de ganar, 
que triunfas en la dura contienda, 
que eres firme cuando golpeas con ganas, 
que ríes cuando has de llorar
y cuando has de reír lloras,
que te levantas cuando has de caer,
que estas despierta cuando todos duermen,
que das la vida en vez de muerte,
que entregas todo cuando te piden amor,
que brillas como el sol cuando anochece,

Mujer ¡Oh! mujer,
¡Me has vencido!
he sido derrotado por ti en las mil batallas
por esta causalidad
anhelo con toda mi alma encumbrada
continuar siendo derrotado por usted.

¡Oh! mujer bendita
¡Oh! mujer querida
eres el placer mas dulce,
la bendición mas agradable,
la derrota convertida en victoria

porque
eres la reina
a veces con tus tiranías
a veces con tus lágrimas
a veces con tu ternura
a veces con tu hermosura
y todo el tiempo con tus lágrimas.

sin ti
estaré derrotado por siempre
déjame pedirte ser tu esclavo


UN GRAN AMOR




CUANDO SE ENCUENTRA ¿A QUIEN?

Cuando nos enamoramos, estamos perdidos irremediablemente

Eliad Jhosué

Si has encontrado el amor una vez en tu vida, es una música agradable a los huesecillos del oído interno, su música varia en cuanto a sonoridad espectacular y va desde un sonido envolvente, cuadrafónico o en vivo. 

Cuando logramos ese amor tan anhelado y apasionado en nuestra vida, las ondas sonoras de su voz vibran enloquecidas en nuestro tímpano sugestivo, recogiendo inevitable las vibraciones mas tiernas y puras, conduciéndolas a través de un canal de deseos tan fuertes, cual dirige hacia el tímpano del corazón con un punto de ebullición inevitable.

Esa bella mujer, esa gran dama, esa reina que subyuga y hechiza, estimula las terminaciones de nuestro sistema nervioso y envía impulsos eléctricos a través de las sensaciones de los nervios hasta el cerebro, donde estalla en miles de pensamientos interminables, consecutivos, en serie, cuyos nos hacen soñar todo un universo lleno de luces y colores que implosionan de súbito como una bomba de átomos ligeros.

Los pensamientos a punto de reventar el organismo, trasmiten y amplifican a ese amor las vibraciones que se multiplican en manera gradual y sin perdidas conductivas, llevan las palabras necesarias hasta su órgano auditivo y harán de nuestro servicio un edificio que se incendia arrasando lo que se encuentra a su alrededor, ni miles de bomberos podrán apagar el fragor de sus llamas incontenibles.

Un gran amor quema...